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Ubicación: El Refugio de Fauna Silvestre Cuare se encuentra localizado en la costa oriental del estado Falcón, en los municipios Monseñor Iturriza, Acosta y Silva, colindando con el Parque Nacional Morrocoy, en la plataforma de Golfo Triste. Su acceso es a través de la carretera que conduce a la población de Chichiriviche. Superficie:Comprende una superficie de 11.853 ha. Fecha de creación: Este Refugio fue creado el 31 de mayo de 1972, mediante el decreto 991, publicado en la Gaceta Oficial Nº 29.820 del 02 de junio de 1972. En noviembre de 1988 ingresa a la lista de humedales de importancia internacional de la Convención Ramsar. Su importancia:
Cuare es un lugar donde la vida esta siempre en ebullición. Allí es posible observar con relevancia aves migratorias y residentes durante todo el año. Se ha llegado a contabilizar hasta un 70% de todas las especies de aves del territorio nacional. Por otra parte, esta área protegida constituye una de zona de recuperación de especies en peligro de extinción como: el caimán de costa, la tortuga verde y la tortuga Carey. En sus aguas y manglares crece la ostra mangle, que es un recurso de valor económico para los pobladores cercanos. Cuare se encuentra en la planicie de inundación del río Tocuyo, y recibe aportes del río Sanare y de los cursos intermitentes que nacen en el Cerro Chichiriviche por el sur, siendo el más importante el Caño Dieguito, seguido de los caños Boca San Pedrico, Boca San Juanico y Barón. En general, como ocurre con todas las zonas costeras que poseen planicies de descarga de grandes ríos, el drenaje en el área es deficiente debido a las baja pendiente del terreno, característica que da origen a extensiones del territorio con un régimen de inundaciones que, a su vez, depende de los patrones de precipitación y mareas. En el área se definen claramente dos períodos climáticos,
el seco y el lluvioso, este último con dos picos anuales.
Durante el período de lluvia se incrementa el aporte de agua
de los ríos, inundándose las albuferas, manteniendo
así este sistema altamente productivo entre los meses de
junio a enero. Entre las especies de fauna presentes en esta formación
se encuentran, el venado matacán (Mazama americana), el venado
caramerudo (Odocoileus virginianus), la lapa (Agouti paca), el báquiro
de collar (Tayassu tajacu), el cachicamo montañero (Dasypus
novencinctus) y el araguato (Alouatta seniculus), así como
algunos animales de especial interés por su condición
vulnerable como son el Jaguar (Panthera onca), el ocelote manigordo
(Leopardus pardalis) y el tigrillo (Leopardus wiedii) (Arteaga y
col., op.cit.; Rodríguez y Rojas-Suárez, op.cit.). Los suelos del área son de origen aluvial y el basamento del Cerro de Chichiriviche esta constituido por rocas calizas de origen arrecifal. Cuando el río Tocuyo se desborda el agua dulce entra en contacto con el agua del mar llevando los nutrientes de la tierra. Una de las consecuencias de esta mezcla es el pico más elevado en la producción de la ostra de mangle, recurso que actualmente está siendo manejado para generar beneficios para los ostreros de la zona, a la vez que se promueve su conservación.
Otros tesoros: Además de todo lo descrito cabe señalar que Cuare
es también refugio para el reconocimiento de nuestros ancestros,
pues en una de las cuevas, conocida como Cueva del Indio, existen
petroglifos que nos hablan de tiempos remotos. De igual modo, Cuare
es escenario de las procesiones de las Vírgenes del Valle
y del Carmen, a donde sus devotos las llevan para que bendigan sus
vidas.
El Refugio de Fauna Silvestre Cuare, junto con el Parque Nacional Morrocoy y la Reserva de Fauna Silvestre Tucurere, forman un conjunto biodiverso cuya importancia queda fuera de toda discusión. Sin embargo sus bellezas escénicas atraen a infinidad de personas y el turismo descontrolado esta generando un impacto considerable, tanto en Cuare como en su vecino Parque Nacional. El turismo permitido en Cuare es de tipo contemplativo, distinto al permitido en Morrocoy, que es un turismo de playa. En el agua se disuelven las fronteras y hace difícil saber donde termina el parque y donde comienza el refugio. Además, las aguas compartidas hacen imposible que la contaminación se confine a un área. Uno de los principales problemas que afecta a la zona, constituida
por terrenos anegadizos, es el servicio de recolección de
aguas servidas y aguas negras, el cual colapsa cada vez que el agua
los rebasa. La mayoría de las casas de las poblaciones cercanas
tiene pozos sépticos y hay que comenzar por conectarlas a
todas a la red de cloacas. Se esta trabajando para mejorar una planta
de tratamiento en la zona y construir otra para la población
de Chichiriviche. La vía que conduce a Chichiriviche y atraviesa el estero actúa como dique que limita el paso de agua hacia el lado sur, lo que ha incidido en el deterioro del hábitat natural. Se requiere con suma urgencia la modificación de esta vía para evitar el represamiento del agua y permitir que bañe toda el área, recuperándose de esta manera las condiciones originales de la misma. Por último, dentro del refugio, en la zona inundable a las márgenes de la carretera que conduce a Chichiriviche, se encuentran los caseríos de Flamenco Norte, Flamenco Sur, Los Bagres, Perozo y Taparito, con unas 286 viviendas. El uso poblacional implica sitios de disposición final de desechos sólidos, instalaciones para la prestación de servicios como escuela, medicatura, etc., producción de aguas negras, afectación de la vegetación, alteración del suelo, desplazamiento de la fauna silvestre de su hábitat, requerimiento de zonas de ejidos para el crecimiento de la población, etc., incompatibles con los objetivos de creación del área, cuyo desarrollo genera un impacto negativo para el área protegida vista su fragilidad ambiental. De acuerdo a la Dirección de Áreas Naturales Protegidas de la Dirección General de Fauna y Diversidad Biológica del Ministerio del Ambiente, todas estas situaciones son solventables, sin embargo es necesario que cada no de nosotros entendamos que este Refugio es parte de nuestro patrimonio, por lo tanto todos somos responsables por su bienestar. Una mano amiga:
En esto de entender el valor de nuestro patrimonio es donde se
ubica el trabajo de la Fundación para la Defensa de la Naturaleza,
FUDENA organización no gubernamental que esta en la zona
desde 1989, desarrollando un intenso programa de educación
ambiental y participación comunitaria en las comunidades
aledañas a través de la promoción de la organización
comunitaria, la atención de algunas de sus necesidades básicas,
el desarrollo de iniciativas de autogestión y la valoración
y protección de los recursos naturales. Las poblciones de
Tucacas, Chichiriviche, Tibana, Tocuyo de la Costa, Boca de Tocuyo,
Alto de la Alegría y San Juan de los Cayos han recibido cursos
que van desde la bioecológía de las especies, características
y normativa de las áreas protegidas, técnicas sobre
organización comunitaria, manipulación de alimentos,
autogestión comunitaria, desarrollo sostenible, valores ecológicos
de las áreas protegidas y conservación de los recursos.
El trabajo integrado de FUDENA con la comunidad y los entes gubernamentales
(INPARQUES, MARN, Alcaldías) ha permitido proponer lineamientos
para el manejo del Refugio de Fauna y del Parque Nacional basado
en la obtención de datos biológicos sobre el comportamiento
de las especies en la zona y de datos socioeconómicos de
los pobladores. Y todavía queda mucho por hacer. Si Ud. esta interesado
en información sobre como colaborar en este refugio puede
comunicarse a la Dirección de Áreas Naturales Protegidas
del MARN por el (0212) 408 2153 o por el correo profauna@marn.gov.ve.
También puede comunicarse con FUDENA a través de los
teléfonos (0212) 239 2930 – 2381761 y su página
web www.fudena.org
. Las iniciativas son bien recibidas. |
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